El conflicto como punto de partida
Fairhome no nació para ser una lista de tareas más, sino para resolver un problema de dinámica social: la fricción de la negociación doméstica. Identifiqué que en hogares compartidos (roomies, parejas jóvenes y familias), el verdadero dolor no es limpiar, sino la gestión de quién lo hace y cuando. Mi hipótesis central fue que en la existencia de un "administrador" humano genera resentimiento y desbalance. Por ello, posicioné el producto como un mediador externo imparcial que sustituye la autoridad por un algoritmo de asignación equitativa, transformando la convivencia en un proceso de autonomía funcional.
Investigación y oportunidad de mercado
Durante el product discovery, analizamos que el mercado (TAM) de 1.5 mil millones de hogares está saturado de herramientas manuales donde el usuario debe “perseguir” la tarea. Detectamos una "oportunidad de oro" en la ineficiencia del proceso post-asignación. Actualmente, nos encontramos validando la hipótesis de monetización: ¿Está el miembro responsable dispuesto a pagar por dejar de ser "el policía de la casa"?. Utilizamos un Lean Canvas para proyectar un LTV objetivo de $30 USD, fundamentado en reducir el churn histórico del 29.8% que afecta a la categoría de productividad mediante la eliminación de la carga mental.
Estrategia del producto y definición del MVP
Como responsable del roadmap, mi prioridad fue la estabilidad del motor central por sobre la estética. En el MVP, prioricé el motor de asignación, la lógica de tareas recurrentes y el dashboard central. Tomé la decisión estratégica de dejar fuera de scope el sistema de medallas y gamificación avanzada. Aunque son atractivas, no resuelven la raíz del problema de la equidad. Esta segmentación del backlog permitió asegurar que el producto fuera funcional y fiable desde el primer día, estableciendo una base técnica solida que permite escalar hacia la gamificación avanzada en versiones posteriores.
Impacto: Transformando el conflicto en eficiencia
Fairhome representa una evolución en la gestión del hogar donde el éxito no sé mide en las tareas completadas, sino en la reducción del estrés comunicativo entre los miembros. Al externalizar la autoridad al algoritmo, hemos creado una herramienta que no solo organiza, sino que fortalece las relaciones interpersonales. Mi rol ha sido equilibrar la viabilidad técnica con una visión centrada en el humano, asegurando que cada funcionalidad técnica responda directamente a una necesidad emocional del usuario.